Dice el Viejo de la Tribu: “Somos por naturaleza cooperativos dentro del grupo e intolerantes entre grupos. Al mismo tiempo corderos dentro del rebaño y lobos contra otras manadas”.
Esta frase bien podría usarse para calificar el comportamiento del ser humano en la política actual. Sin embargo, parece que hoy en día se entiende la democracia como una batalla sin cuartel entre partidos, entre manadas. Debates convertidos en ataques. La razón de la fuerza contra la fuerza de la razón. Política en blanco y negro.

Muchos han recurrido a Darwin para indicar, también en la política, que solo puede sobrevivir el más fuerte. Esa “ley del más fuerte” que Darwin nunca pronunció. Puro darwinismo malentendido. Como nos recuerda el Viejo de la Tribu: “En realidad lo que Darwin defendía era la supervivencia del más adaptado, que es otra cosa”.
Aparenta entonces que, en política, el más adaptado sería precisamente el más fuerte. El lobo más feroz. Un instinto depredador consecuencia de esa lógica tribal de la que nos habla el Viejo de la Tribu, y que sigue firmemente instalada en el ADN de la democracia.
El Viejo de la Tribu ofrece otro modelo radicalmente distinto, aunque en estos tiempos parece de imposible aplicación. Así advierte que, cuando percibe que un debate sube de nivel y se acalora, responde de la siguiente manera: “Yo no pretendo tener razón, ni creo que se trate de ver quién tiene razón, me conformo con aportarte unos datos y unos puntos de vista en los que quizás no habías reparado”.

Un modo de ser y de estar en el mundo que recuerda el verso machadiano: «¿Tu verdad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla».
“Os habla pues el Viejo de la Tribu, y quiero contaros la historia de nuestros orígenes”. El Viejo de la Tribu es Juan Luis Arsuaga, paleontólogo internacionalmente reconocido y director del equipo de investigación en Atapuerca, que vuelve a hacer en su libro “La respuesta” un exquisito ejercicio de divulgación científica.
Un texto que tuve la satisfacción de leer este verano y que invita, además del magnífico relato sobre el origen de la especie humana, a reflexionar sobre la vida, sobre la sociedad actual, también sobre la política.
Por ahora, paciencia. Parece que a la lógica tribal le queda aún un largo recorrido. Lamentablemente, faltan los Viejos de la Tribu en el Congreso.