Un gorro azul con ojos y orejas de conejo. Un niño de cinco años. Una mochila diminuta. Y, sobre ella, la mano pétrea de un agente del ICE: la policía migratoria convertida, bajo Trump, en una versión de la Gestapo. Una … [Continuar leyendo]
“Nosotros, el pueblo”, escuchamos el eco de aquella historiaLa pérfida ansia de poder sin límites y la imposición de crueldad en su búsqueda no conocen fronteras y carecen de toda decencia humana




