Un lúgubre color bermellón inundaba la habitación. Cortinas y colchas, cuando se disponía de ellas o te las prestaban, decoraban camas y ventanas. El celofán del queso Trébol —sí, el queso de bola— servía para teñir las bombillas. Rojo. Rojo en la luz. Rojo … ... [Ler máis]
La derecha apuesta al ROJOLibertad individual, desconfianza científica, negacionismo sanitario

